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Eso
ha impedido a las universidades abrir carreras virtuales en forma
masiva y ha hecho que el anunciado 'boom' de la educación en línea, que
descrestó a comienzos de la década, todavía no llegue.
"Son
los que más saben de tecnologías y los que más desertan de los
programas virtuales. Por ahora es más atractivo abrir posgrados y por
eso hay poca oferta en esta modalidad", dice Martha Isabel Tobón,
directora de Univirtual, de la Tecnológica de Pereira, dependencia
creada el año pasado.
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| Sena
Virtual. Es la plataforma de cursos cortos virtuales más grande del
país, con 10 áreas ocupacionales y 208 cursos gratis por Internet. |
La apatía, la falta de conectividad del país y los temores por la
baja calidad de los programas virtuales es lo que mantiene cautelosas a
universidades grandes como la Nacional, los Andes y la Javeriana, que
todavía no ofrecen carreras completamente por Internet.
Hoy apenas dos universidades (la Católica del Norte y la Autónoma de
Bucaramanga) tienen pregrados en esta modalidad. En total, hay 32
programas (pregrado, posgrado y diplomados) con más del 80 por ciento
de los contenidos virtuales, y hace unos meses apenas eran 10, según
datos oficiales.
"No es que otras instituciones no estén metidas en lo virtual
-aclara Henry Mendoza, director de servicios virtuales de la Nacional-.
Nosotros tenemos un proyecto ambicioso para que todos los profesores
aprendan a utilizar las aulas virtuales. Pero tenemos que ser
precavidos antes de dar el siguiente paso, para no descuidar la
calidad".
Y mientras el Gobierno sigue en la tarea de venderles a las
universidades la idea de que invertir en educación virtual es más
rentable a largo plazo, por ahora la experiencia se limita a lo
administrativo (matrículas y evaluaciones por Internet, por ejemplo) y
a proyectos pilotos para ver cómo responden los estudiantes al modelo.
"Todavía la virtualidad no es negocio para las universidades, es más
bien un experimiento. El negocio es lo presencial", agrega el padre
Hugo Torres, vicerrector académico de la Católica del Norte, que cuenta
con 1.500 alumnos de pregrado por Internet.
Sin embargo, según la Ministra de Educación, Cecilia María Vélez, el
'e-learning' ya debería estar en la siguiente etapa: tener carreras
completamente virtuales que lleguen a sitios lejanos. La idea es que
haya 100 en el 2010, una meta que podría alcanzarse si los planes de
pasar del experimento a la masificación se concretan en las principales
universidades.
"Las grandes siempre han sido las más 'godas'. Se están demorando,
pero entrarán", afirma coloquialmente Gabriel Burgos, viceministro de
Educación Superior.
El punto crítico es la calidad, y el debate entre las insticiones de
prestigio y las que ya se aventuraron a dictar carreras virtuales se
centra en ese punto.
"Es un mito que todavía no podemos vencer: se cree que la educación
virtual es de menor calidad porque el profesor y el estudiante no están
frente a frente. Diríamos que la educación presencial es de mala
calidad por la alta deserción, pero eso sería igualmente
irresponsable", afirma María Mercedes Ruiz, directora de Unab Virtual,
de la Autónoma de Bucaramanga.
Gabriel Burgos dice que, tarde o temprano, los beneficiados van a
ser los alumnos, pues la oferta de carreras por Internet se disparará y
las matrículas serán mucho más baratas. El problema, dicen las
universidades, va a seguir siendo la apatía del estudiante, algo que no
se quita de la noche a la mañana.
Una nueva forma de estudiar, pero no para todo el mundo
¿Qué es una carrera virtual?
Es un programa académico que tiene al menos el 80 por ciento de sus
contenidos en línea, es decir, en una plataforma por Internet que
permite participar en discusiones, enviar trabajos, presentar
evaluaciones, realizar las principales actividades de aprendizaje y
comunicarse con el docente (tutor).
¿Cuáles modalidades existen?
En el país, el más extendido es el 'b-learning', o aprendizaje
combinado: una parte se dicta por Internet y la otra es presencial. La
modalidad completamente virtual se denomina 'e-learning'.
¿Cuál es el método?
La principal diferencia con el método tradicional es que el
estudiante aprende por cuenta propia. Hay un tutor que lo orienta, pero
el alumno lleva el ritmo de trabajo y debe encontrar la información
necesaria para aprender. Por ese motivo, en el país todavía no se ha
masificado esta modalidad.
El intercambio entre profesor y estudiante se da mediante la
plataforma en línea, con medios como correo electrónico, chat,
videochat y foros.
¿A quién van dirigidos los programas?
Por el método de estudio, el perfil más idóneo es el de trabajadores
o profesionales que utilizan su tiempo libre para especializarse en
algún área, aunque no tengan conocimientos previos en computadores e
Internet.
¿Cómo se garantiza que la carrera sea de calidad?
Como cualquier carrera, se debe verificar que el programa tenga
registro calificado del Ministerio de Educación, en el sitio web www.mineducacion.gov.co/snies.
No hay ninguna norma que vigile
El punto débil en la calidad de los programas de educación virtual
en Colombia es la poca regulación que existe. Hasta ahora no hay una
norma específica para carreras por Internet.
Así lo reconoce el Gobierno, que prepara criterios para evaluar la
calidad mínima (registro calificado) y alta (acreditación) de estas
carreras, ya que hasta ahora los pocos programas que existen se miden
como si fueran carreras a distancia tradicionales.
El país se acogerá a la norma ISO sobre 'e-learning', que se
aplicará para fijar un estándar internacional, pues muchos programas se
ofrecen en varios países.
Cinco pioneros del 'e-Learning'
- Sena Virtual. Es la plataforma de cursos cortos virtuales más grande del país, con 10 áreas ocupacionales y 208 cursos gratis por Internet.
- Unad Virtual. Esta U. a distancia está en
proceso de migrar al 'e-learning'. Los alumnos ya pueden escoger entre
el método tradicional e Internet.
- Unab Virtual. Esta universidad bumanguesa recibió el año pasado el premio Colombia en Línea. Tiene tres pregrados y cuatro posgrados.
- Católica del Norte. Es la U. con más carreras
virtuales (8), dirigidas a zonas apartadas de Antioquia. Tiene 3
posgrados en línea y cuenta con un colegio virtual para jóvenes y
adultos.
- U. Nacional. Está en proceso de capacitar a
todos sus profesores en 'e-learning'. Por ahora ofrece 230 cursos
abiertos a a cualquier persona y cuenta con siete museos digitales.
Alumnos virtuales, de todas las edades
Liliana Rincón, estudiante de Licenciatura en Educación Basica de la U. Católica del Norte.
"Tengo 19 años y soy desplazada del municipio de Guatapé
(Antioquia). Cuando salí del colegio como técnica en informática, mi
familia me dijo que fuera a estudiar ingeniería en una universidad
pblica. Yo quería trabajar con la comunidad, y pensé que si estudiaba
presencialmente no me quedaría tiempo. Hago mis prácticas como
profesora en una escuela cercana y gano unos 9.000 pesos por hora.
Mientras los niños salen a descanso yo puedo participar en un foro
virtual o mandar un trabajo. Es una facilidad inmensa, porque no
tendría cómo pagar una carrera presencial por el gasto diario en
pasajes, comida y tiempo valioso para trabajar.
Fabio Valencia, profesor de bachillerato, estudiante de Unab Virtual.
"Soy profesor de Cartago (Valle) y a mis 59 años no pensaba estar
tan 'encarretado' con una especialización por Internet, pero se estudia
muy sabroso. Tengo Internet de banda ancha en la casa y le dedico
varias horas a hablar con compañeros de todo el país, como Nidia, de
Popayán, Carolina, de Bucaramanga, o Angélica, de San Alberto (Cesar).
Somos 20 estudiantes, y si alguien abre un foro sobre un tema,
continuamente todos vemos qué ha aportado el otro compañero y
discutimos si no estamos de acuerdo. No todo el mundo quiere estudiar
así, es una apatía muy grande la que se ve, pero creo que es muy bueno
poder estudiar a un ritmo propio".
ÉDGAR ALFONSO
REDACTOR DE EL TIEMPO
Tomado de: ELTIEMPO.COM
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